viernes, 29 de mayo de 2009

Azucarillo Twice

Mira que soy una persona de costumbres, e intento ponerlas en práctica siempre que puedo...
pero esto de actualizar el blog de higos a chumbos (vete tú a saber) y viceversa se está convirtiendo en una costumbre poco productiva.

¿Porqué dejo que esto pase?

¿A caso no disfruto contando mis aventuras y desventuras a mis lectores imaginarios?

¿Es esto un monólogo que recae en la repetición?

Nada de eso, qué va.

Es que estoy haciendo muchas cosas y casi no tengo tiempo de sacudirme las últimas gotillas cuando meo.

-¿Y qué cosas haces? ¡Cuéntanoslo o degollamos a tu gato!

-Vale, vale... (soltad al gato!)

Pues lo más interesante que he hecho estas semanas es preparar mi vida en granada el próximo año: cosas de curro, cosas de asignaturas y de vivienda, y lo más importante:
Encontrar una cafetería bonita y agradable en la que tomarme los solos con hielo y dos azucarillos ó, en caso de que no sea bonita ni agradable (que a veces pasa), que al menos tenga frases de sabiduría universal escritas (preferiblemente a máquina) en los sobres de azucar.
También es de muy tener en cuenta que abra los domingos para no llevarnos sorpresas desagradables y, por supuesto, que no pongan futbol.

He estado a punto de abandonar el corto en proyecto "FlöpTime" (postergarlo indefinidamente) y he terminado un guión para otro: "Luqui Estraik (Fumar mata)", sobre tres fumadores que se encierran en una casa junto con un no fumador para dejar de fumar.
Se ha empezado a rodar (ella sola!) la parodia de Saw (Pollo aSaw) y ya se puede ver, al menos, el making of en youtube.
También se ha colgado (to hang, hung, hung) una versión de Kartoffeln con banda sonora y en HQ.

A parte de dejarme el sueldo rebañado como mantequilla en una tostada de pan integral en gasolina para ir a granada, también lo he gastado en mis dientes, que aunque me hice un seguro dental para que fuera más barato, tal como tengo la boca, a mi dentista le tocó el gordo conmigo (aunque al revés tendría más sentido).

Convencí a Adrián para salir a correr y hemos salido (una vez) por la playa.

-¿Y qué pasó?

-Pues que acabamos hechos una mierda blanda al sol en un clima húmedo, aunque demostré y dejé clara la supremacía Arturiana haciendo gala de mi gran resistencia física, a pesar de ser fumador (jojo...). Luego, partida de palas y tal, y luego decidímos que sería mejor salir a correr(?) en bici.

Envié un paquete por correos que no sé si habrá llegado porque para enviar a las Islas Perras había que poner el DNI del destinatario y decidí probar suerte confiando en mi memoria. Ah, por cierto: do do re do fa mi, do do re do sol fa, do do dó (una octava mas arriba) la fa mi re, dó (una octava más arriba) dó (esta también) la fa sol fa.

Visité a la gallega, llevámos a Vader Jr. al cole y luego nos tomamos un café con un tio de verde que juega a las magic.
Un par de días (o semanas) después, visité a la tailandesa salerosa y me encontré con varios conocidos del club de rol.

Rol, rol, rol, la botella de roool...

Y volviendo a jugar que estoy, que guay ultra chachi mega súper!
La gente dijo: Si Arturo no va a la partida, la partida irá a Arturo, y pasé una noche de curro agradable tirando dados.

Iré terminando por hoy el monólogo infinito contando una curiosidad:

El otro día, alguien de cadiz que cacarea muy bien y está aquí pasando unos días, me dijo que me parecía a Lobezno (mi risa fué incontenible (ya quisiera ese tal Giu Llacman)).
Bien. Desde aquí te digo (otra vez (y por escrito)): deja los porros, no son buenos para tus sesos.

Hasta otra.

sábado, 2 de mayo de 2009

Que no

Son estos unos días ciertamente extraños... pero no malos. Sí extresantes.